Según explica Ian Cunha, la regulación de consultas, exámenes y cirugías en el Sistema Único de Salud (SUS) es uno de los mecanismos que organiza el acceso de la población a los servicios de salud en Brasil, con un enfoque en equidad, prioridad clínica y uso racional de los recursos disponibles.
Sin embargo, en la práctica, el sistema enfrenta desafíos significativos, como largos tiempos de espera en algunas regiones y falta de integración entre sistemas, lo que refuerza la importancia de mejorar la regulación y adoptar políticas públicas más ágiles para optimizar la atención. ¡Lea este texto hasta el final para conocer más sobre el tema!
¿Qué es la regulación en el SUS y para qué sirve?
La regulación en el SUS es el conjunto de acciones destinadas a organizar el acceso del usuario a servicios de salud más complejos que los ofrecidos en la atención primaria. Actúa en la derivación y programación de consultas especializadas, exámenes diagnósticos y cirugías electivas, considerando criterios de necesidad clínica y disponibilidad de cupos.

Según Ian Cunha, este proceso es importante para equilibrar la oferta y la demanda, ya que los recursos del SUS son limitados y la demanda por atenciones de mediana y alta complejidad siempre supera la capacidad inmediata del servicio. La regulación busca, por lo tanto, utilizar estos recursos de manera más eficiente, priorizando los casos de mayor gravedad o riesgo de agravamiento.
Cómo el sistema organiza filas y prioridades de atención
La regulación se apoya en sistemas informatizados, como centrales que registran la lista de espera y los criterios de prioridad. Estos sistemas son alimentados por las unidades de salud (como Unidades Básicas de Salud y hospitales), que registran los pedidos de consultas, exámenes y procedimientos según la evaluación clínica del paciente.
En algunos estados, plataformas como Sisreg (Sistema de Regulación) ayudan a organizar la lista de cirugías electivas, exámenes y consultas especializadas, garantizando que el paciente no dependa de múltiples listas locales, sino de un único criterio de regulación y equidad.
Este ordenamiento es esencial para evitar que los pacientes queden a merced de una lista de espera desestructurada, en la que cada hospital tendría su propia fila, lo que podría aumentar las desigualdades regionales y los retrasos en la atención, como analiza Ian Cunha.
Políticas públicas recientes para reducir el tiempo de espera
Aunque el SUS cuenta con mecanismos de regulación desde hace décadas, el tema de la reducción de filas y tiempos de espera ha ganado aún más atención en los últimos años, como observa Ian Cunha. El Programa Nacional de Reducción de Filas (PNRF) se amplió, con recursos destinados por los ministerios y acordados entre estados y municipios para aumentar la oferta de cirugías, exámenes y consultas especializadas.
Más recientemente, el gobierno federal reguló el programa Ahora Hay Especialistas con el objetivo de ampliar el acceso de la población a estos servicios mediante asociaciones con instituciones privadas acreditadas, telesalud y expansión de redes de diagnóstico, especialmente en regiones remotas o con alta demanda.
Desafíos que enfrenta el sistema de regulación
A pesar de los avances, la regulación en el SUS enfrenta desafíos estructurales. En muchas localidades, la falta de integración entre sistemas estatales y federal dificulta el seguimiento transparente de las listas de espera, y la ausencia de una plataforma única puede generar retrasos o duplicidad de registros.
Según Ian Cunha, otro punto crítico es la larga espera por ciertos servicios especializados, que en algunos casos supera los plazos recomendados considerados razonables por los organismos de salud y por el Foro Nacional de Salud (más de 100 días para consultas y exámenes y más de 180 días para cirugías, en términos de referencia).
La importancia de la regulación para la universalidad y equidad del SUS
Finalmente, el sistema de regulación es clave para que el SUS cumpla sus principios constitucionales de universalidad y equidad. Organizar filas, priorizar casos de mayor necesidad y ampliar la oferta de servicios según el acuerdo entre gestores públicos son medidas que fortalecen el derecho constitucional a la salud en Brasil.
Incluso frente a desafíos, los esfuerzos recientes para integrar mejor los sistemas, ampliar asociaciones y reducir los tiempos de espera muestran que el fortalecimiento de la regulación es un camino fundamental para hacer la atención más eficiente y justa para toda la población.
Autor: Silvye Falavor