Vea, junto al abogado Rodrigo Pimentel, cuándo es posible realizar una sucesión extrajudicial

Enrico Valdelli
Rodrigo Gonçalves Pimentel

Al analizar la sucesión de una familia empresaria, tal como contextualiza el abogado Rodrigo Gonçalves Pimentel, la primera duda gira en torno al procedimiento para repartir los bienes. La sucesión extrajudicial surge como una alternativa más rápida al proceso judicial, ya que prescinde de la tramitación ante los tribunales y se formaliza mediante escritura pública otorgada ante una notaría, con efectos inmediatos frente a terceros.

Sin embargo, la agilidad no está exenta de condiciones. La legislación procesal establece requisitos objetivos, y el incumplimiento de cualquiera de ellos devuelve la partición al ámbito judicial, con plazos que pueden prolongarse durante años. Conocer estos límites antes del fallecimiento del titular del patrimonio cambia el costo, el tiempo y el desgaste de todo el proceso sucesorio.

¿Qué cambia cuando la partición deja de tramitarse ante los tribunales?

En la vía judicial, la división depende de que un juez homologue el acuerdo entre los herederos, incluso cuando nadie cuestiona nada. Según el abogado Rodrigo Pimentel, la escritura pública sustituye la sentencia por un acto notarial con fuerza de título válido para el registro inmobiliario y para la transferencia de participaciones societarias e inversiones financieras.

La diferencia práctica se refleja en los plazos. Una partición consensuada ante notario puede concluir en pocas semanas, siempre que la documentación esté completa, mientras que el mismo patrimonio llevado a los tribunales se enfrenta a una lista de espera para la asignación del caso, a la intervención de la Hacienda estatal y a sucesivas notificaciones. Como señala el abogado Sideni Soncini Pimentel, los plazos pesan especialmente cuando la herencia incluye una empresa en funcionamiento.

Los requisitos que hacen posible la sucesión extrajudicial

Tres condiciones sustentan la vía notarial. Todos los herederos deben ser mayores de edad y tener plena capacidad jurídica, deben estar de acuerdo con la distribución de los bienes y deben estar representados por un abogado, cuya participación en el acto es obligatoria y no simplemente recomendable. La ausencia de cualquiera de estas condiciones imposibilita la escritura y obliga a llevar el caso ante los tribunales.

La existencia de un testamento, que durante mucho tiempo impedía recurrir a esta vía, ahora admite una solución intermedia cuando el documento ya ha sido abierto y ejecutado judicialmente. También es necesario pagar el ITCMD, el impuesto estatal sobre las transmisiones por causa de muerte y donaciones, antes de otorgar la escritura. Según detalla Rodrigo Gonçalves Pimentel, este tributo suele ser el elemento que más retrasa la conclusión del trámite.

 Rodrigo Gonçalves Pimentel
Rodrigo Gonçalves Pimentel

¿Por qué se rompe el consenso en la mesa de negociación?

El requisito que más suele fallar no es documental, sino humano. La vía notarial no admite litigios, ni siquiera parciales. Basta con que un heredero discrepe de la valoración de un inmueble o del destino de las participaciones de la empresa para que el acuerdo se desmorone y el caso pase a los tribunales, ahora con mayores costos y plazos más largos.

En el análisis de Rodrigo Pimentel, abogado especializado en estructuración patrimonial internacional, el desacuerdo rara vez nace de la codicia, sino de la falta de criterios previos para valorar los bienes. Cuando la familia nunca ha definido cómo calcular el valor de una participación societaria, cada heredero llega a la reunión con su propia cifra.

¿Cómo preparar la documentación antes de la sucesión?

La preparación comienza con un inventario de los bienes realizado en vida. Las inscripciones registrales actualizadas, los contratos sociales consolidados, los certificados que acreditan la inexistencia de deudas, los extractos de inversiones y la relación de obligaciones pendientes conforman el conjunto de documentos exigidos por la notaría. Reunir todo después del fallecimiento duplica el tiempo de tramitación, y los bienes distribuidos en más de un estado requieren certificados de cada jurisdicción correspondiente.

Como explica el Dr. Rodrigo Gonçalves Pimentel, especialista en estructuración patrimonial internacional, estructuras como la sociedad holding familiar reducen el patrimonio que debe repartirse, ya que transfieren inmuebles y participaciones a una persona jurídica cuyas participaciones ya se han distribuido en vida. En el inventario sucesorio solo queda lo que está fuera de esa estructura, y el ahorro de tiempo proviene de la organización realizada con antelación.

Sobre los especialistas

Rodrigo Gonçalves Pimentel es abogado, empresario y socio de Pimentel & Mochi Advogados Associados. Su actividad abarca cuestiones empresariales, patrimoniales, societarias y sucesorias relacionadas con empresarios y familias empresarias.

Sideni Soncini Pimentel es abogado, magistrado jubilado e integrante de Pimentel & Mochi Advogados Associados. Tras una trayectoria de más de cuatro décadas en la judicatura, inició una nueva etapa profesional en la abogacía, con una labor de asesoramiento y orientación estratégica.

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