La pobreza en Argentina sube al 32,3% durante el primer semestre de 2026

Enrico Valdelli

El índice aumentó 4,1 puntos porcentuales frente al segundo semestre de 2025, mientras la indigencia alcanzó al 7,5% de la población, según los datos publicados por el INDEC

La pobreza vuelve a aumentar en Argentina

La pobreza alcanzó al 32,3% de la población urbana de Argentina durante el primer semestre de 2026, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado representa un incremento de 4,1 puntos porcentuales frente al segundo semestre de 2025, cuando el indicador se había situado en el 28,2%.

El nuevo dato interrumpe la trayectoria descendente registrada durante los períodos anteriores. En términos interanuales, la pobreza aumentó 0,7 puntos porcentuales respecto del primer semestre de 2025. La medición corresponde a los 31 principales aglomerados urbanos incluidos en la Encuesta Permanente de Hogares y alcanza a alrededor de 30,1 millones de personas. (EFE)

El INDEC también informó que el 24,4% de los hogares se encontraba por debajo de la línea de pobreza durante el período analizado. La diferencia entre la medición por hogares y por personas responde a la composición de las familias y a la metodología utilizada para determinar la condición de pobreza.

El resultado divulgado el 24 de septiembre pasó a convertirse en uno de los principales indicadores sociales de la Argentina para evaluar la evolución de los ingresos de los hogares y su relación con el costo de las canastas básicas durante la primera mitad del año.

La indigencia también registra un aumento

Además del incremento de la pobreza, el INDEC informó que la indigencia alcanzó al 7,5% de la población durante el primer semestre de 2026. La cifra representa un aumento de 1,2 puntos porcentuales frente al segundo semestre de 2025, cuando el indicador había sido del 6,3%.

La indigencia identifica a las personas cuyos ingresos no alcanzan para cubrir el costo de la canasta básica alimentaria. En términos de hogares, el indicador llegó al 5,6% durante el primer semestre, según las estadísticas oficiales publicadas por el organismo argentino.

La evolución de este indicador es relevante porque refleja la situación de los hogares que enfrentan mayores dificultades para cubrir incluso las necesidades alimentarias consideradas básicas. El aumento registrado durante el primer semestre ocurrió al mismo tiempo que subió el porcentaje general de personas por debajo de la línea de pobreza.

De acuerdo con la proyección de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares utilizada por organismos de análisis, el porcentaje equivale a aproximadamente 15 millones de personas en situación de pobreza y unos 3,5 millones en situación de indigencia cuando los resultados urbanos son proyectados sobre la población nacional. (Chequeado)

Niños y jóvenes concentran algunos de los mayores índices

Los datos del INDEC muestran diferencias importantes entre los grupos de edad. Entre los niños de hasta 14 años, la pobreza alcanzó el 44,5%, mientras que la indigencia llegó al 10,8%. Se trata de porcentajes superiores a los registrados para el conjunto de la población. (EFE)

La situación también presenta un nivel elevado entre los jóvenes de 15 a 29 años. En este grupo, la pobreza alcanzó el 36,9% y la indigencia se ubicó en el 8,5%, de acuerdo con la información difundida después de la publicación de los resultados oficiales.

Estas diferencias muestran que el impacto de la evolución de los ingresos y del costo de las canastas no es uniforme entre los distintos grupos de edad. Los hogares con niños y adolescentes pueden enfrentar necesidades de consumo diferentes, especialmente en áreas como alimentación, educación, transporte y salud.

El indicador de pobreza, por lo tanto, no representa únicamente una cifra agregada sobre el conjunto de la población. La desagregación por edad permite observar cómo la situación social varía entre los distintos grupos incluidos en la medición.

Inflación y evolución de los ingresos forman parte del escenario

La evolución de los precios durante el primer semestre también aparece como un elemento relevante para interpretar el resultado. Según EFE, la inflación interanual llegó al 33,5% en junio, mientras que los ingresos de los hogares no avanzaron al mismo ritmo durante ese período. (EFE)

La medición de pobreza del INDEC compara los ingresos de los hogares con el valor de las canastas utilizadas para determinar las líneas de pobreza e indigencia. Cuando el costo de esas canastas aumenta más rápidamente que los ingresos familiares, más hogares pueden quedar por debajo de los umbrales establecidos.

Los datos oficiales muestran que el comportamiento de los indicadores sociales estuvo acompañado por una modificación en la trayectoria de los precios y de los ingresos durante los primeros seis meses del año. Por eso, el resultado de septiembre debe ser analizado junto con los indicadores de inflación, empleo, salarios y actividad económica.

El propio INDEC informó que la tasa de desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026, otro indicador que permite contextualizar la situación económica y social del país.

El dato marca un cambio respecto de los semestres anteriores

La tasa de pobreza de 32,3% es superior al 28,2% registrado durante el segundo semestre de 2025. Sin embargo, continúa por debajo de los niveles registrados durante el primer semestre de 2024, cuando el indicador había alcanzado el 52,9%. (EFE)

La evolución muestra que el indicador puede presentar variaciones importantes entre períodos. Después del máximo registrado en la primera mitad de 2024, la pobreza disminuyó durante los semestres siguientes hasta llegar al 28,2% en la segunda mitad de 2025. El dato del primer semestre de 2026 representa una interrupción de esa secuencia descendente. (Chequeado)

El resultado también debe interpretarse teniendo en cuenta que la medición oficial del INDEC se concentra en los 31 principales aglomerados urbanos. Por ese motivo, el 32,3% no corresponde directamente a una medición individual de cada localidad ni constituye una encuesta que abarque de manera directa a todos los habitantes del país. (EFE)

Con la publicación de los nuevos datos, los próximos indicadores de ingresos, empleo, inflación y actividad económica serán relevantes para acompañar la evolución de la pobreza durante la segunda mitad de 2026. El próximo informe oficial permitirá verificar si el aumento registrado en el primer semestre fue temporal o si continúa durante el resto del año.

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