El alcalde defiende que la capital «está preparada» para acoger unos Juegos, mientras vecinos y la Comunidad de Madrid muestran sus reservas
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, volvió a poner sobre la mesa este lunes la posibilidad de que la capital presente una nueva candidatura para organizar unos Juegos Olímpicos. Lo hizo durante un desayuno informativo organizado por el Club Siglo XXI, al ser preguntado sobre si, tras la celebración del primer Gran Premio de España de Fórmula 1 en el circuito de Madring, había llegado el momento de recuperar esa aspiración.
«Estoy seguro de que Madrid es una sede natural para los Juegos Olímpicos y de que el Comité Olímpico Internacional está casi más interesado que Madrid en poder venir aquí a hacer los Juegos», afirmó el regidor, según recogió Europa Press. Almeida añadió que la ciudad «tiene esa capacidad» y que el reto «se lo van a plantear» en los próximos meses, aunque evitó fijar plazos concretos.
El alcalde condicionó cualquier candidatura futura a dos requisitos que, según reconoció, no están garantizados hoy en día. El primero es alcanzar un consenso institucional amplio entre las distintas administraciones implicadas. El segundo es contar con el respaldo mayoritario de los madrileños, algo que las últimas encuestas sobre el tema no confirman con claridad, ya que buena parte de la ciudadanía consultada duda o se muestra directamente contraria a que Madrid vuelva a intentarlo.
Una relación tensa con el Gobierno central y con los vecinos
Las discrepancias no se limitan a la opinión pública. El mismo lunes, el consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, señaló en una entrevista en Telemadrid que no existe coordinación institucional en este ámbito y que, en las condiciones actuales, ni siquiera es posible empezar a plantear en serio el proyecto olímpico. Esta falta de sintonía entre el Ayuntamiento, la Comunidad y el Gobierno de España complica cualquier avance real hacia una candidatura formal.
A esto se suma el malestar de numerosas asociaciones vecinales y organizaciones sociales, que llevan meses denunciando lo que califican como una «eventificación» de Madrid. La proliferación de grandes espectáculos y competiciones en distintos puntos de la ciudad, entre ellos el propio Gran Premio de Fórmula 1 celebrado recientemente en Valdebebas, genera molestias cotidianas para muchos residentes, desde cortes de tráfico hasta el ruido asociado a estos eventos.
Este contexto explica por qué el propio Almeida evitó hablar con excesiva certeza sobre la viabilidad del proyecto. El alcalde insistió en que cualquier decisión debe tomarse «no desde la certeza», sino desde la confianza en que la ciudad cuenta con posibilidades reales de lograr la designación, consciente de que una nueva candidatura fallida tendría un coste político y económico difícil de justificar ante los vecinos.
Tres intentos fallidos que pesan sobre la decisión
El alcalde es plenamente consciente de la historia reciente de Madrid en este terreno. La ciudad optó a organizar los Juegos de 2012, 2016 y 2020, que finalmente recayeron en Londres, Río de Janeiro y Tokio respectivamente. Aquellas tres candidaturas obligaron a construir infraestructuras de gran envergadura, como la Caja Mágica o el Centro Acuático, instalaciones en las que se invirtieron más de cien millones de euros públicos que la ciudad nunca llegó a recuperar del todo.
Almeida recordó especialmente la derrota de Madrid 2020, decidida en una votación celebrada en Buenos Aires donde la candidatura española quedó eliminada ya en el desempate de la primera ronda frente a Estambul. «No les podemos volver a decir a los madrileños que va a pasar lo de Buenos Aires, que éramos la mejor candidatura con diferencia y caímos en la primera votación», advirtió el alcalde, consciente de que un nuevo fracaso resultaría especialmente difícil de explicar.
Precisamente por ese antecedente, el equipo de gobierno municipal se muestra cauteloso a la hora de dar pasos formales. El Centro Acuático construido para aquellas candidaturas ha sido cedido recientemente al Atlético de Madrid, que planea levantar allí un pabellón para eventos y una universidad privada, una decisión que ha reavivado el debate sobre el uso final de las infraestructuras olímpicas que nunca llegaron a estrenarse para su propósito original.
Qué escenario se abre a partir de ahora
Con estas declaraciones, Almeida deja claro que la aspiración olímpica sigue viva dentro del Ayuntamiento, aunque todavía lejos de convertirse en una candidatura formal. El propio alcalde reconoció que «vamos a tener que tomar decisiones» en los próximos meses, lo que sugiere que el debate interno dentro del equipo de gobierno municipal continuará en las próximas semanas.
Mientras tanto, la ciudad sigue gestionando las consecuencias del reciente Gran Premio de Fórmula 1, que ha servido como argumento tanto para quienes defienden la capacidad organizativa de Madrid como para quienes advierten sobre el impacto que este tipo de macroeventos tiene en la vida diaria de los barrios. Esa misma tensión, entre proyección internacional y malestar vecinal, será previsiblemente la que condicione cualquier decisión sobre una futura candidatura olímpica.
Por el momento, ni el Gobierno de España ni la Comunidad de Madrid se han pronunciado formalmente a favor de retomar el proyecto, lo que deja la iniciativa en manos de un Ayuntamiento que, según sus propias palabras, prefiere avanzar con cautela antes que repetir los errores del pasado.
Fuentes:
elDiario.es, Somos Madrid